Injusticia

Bulacio, Cabezas y el gran bonete…

El juicio oral por la “privación ilegal de la libertad agravada” contra Walter Bulacio, previsto para marzo de 2011, sufrió una nueva demora al ser aceptada la renuncia a María Cristina Deluca Giacobini, una de las juezas que debía integrar el Tribunal Oral número 29. Bulacio murió en 1991 por un “aneurisma no traumático”, después de asistir a un recital de Los Redonditos de Ricota en el que fue detenido por la Policía Federal. El único imputado en la causa, el ex comisario Miguel Angel Espósito, no está acusado por la muerte del chico sino por la “privación ilegal de la libertad”: Bulacio fue detenido y trasladado a una comisaría cuando era menor de edad y sin haber cometido ningún delito.

El juicio ya lleva 20 años de tramitación y pasó en 2010 a la etapa oral y la fecha tentativa para su inicio era la de marzo de 2011; de hecho, las partes ya estaban presentando las pruebas y los testigos que debían ser considerados en el proceso. La renuncia de Deluca Giacobini obliga a designar a un juez subrogante para ocupar su vocalía.

*

En otro plano de las noticias judiciales argentinas, Gladys, la hermana del fotógrafo José Luis Cabezas, confirmó que el ex policía bonaerense Sergio Cammaratta, condenado a prisión perpetua por participar del homicidio de su hermano, trabaja en Servicio Organizado de Seguridad (SOS), una empresa de seguridad privada en Pinamar –muy cerca de donde ocurrió el crimen en 1997-. “Lo sé desde hace mucho, me lo habían informado”, dijo ella, y afirmó que los mismos vecinos comentan a viva voz esta situación, con miedo.

Una investigación periodística de Perfil lo fotografió y también destacó que Aníbal Luna, otro ex policía condenado por el asesinato, forma parte de plantel de la misma compañía. Los dos policías fueron sentenciados a cadena perpetua por el crimen del fotógrafo, aunque después resultaron beneficiados por una reducción de las penas y los efectos de la ley del dos por uno, por lo que quedaron en libertad. El 25 de enero de 2011 se conmemoran 14 años del asesinato, perpetrado en una cava de General Madariaga. Cabezas, fotógrafo de la revista Noticias, fue asesinado de un balazo en la cabeza, disparado por el policía bonaerense Gustavo Prellezo. El cuerpo fue incinerado dentro del auto con el que recorría la Costa Atlántica para la cobertura periodística.

Cabezas había fotografiado a Alfredo Yabrán, dueño de la empresa OCA, y a su esposa. “Sacarme una foto a mí es como pegarme un tiro en la cabeza”, había advertido el pez gordo postal.