Crimen y Castigo

Paul Merle Eischeid: un Hell Angel en Buenos Aires

Los tatuajes lo delataron el jueves 3 de febrero, un día en que parecía un vecino raro -pero no más que eso- bajo el sol de San Isidro. Mientras esperaba a que los parientes de María, su novia argentina, lo recibieran en la casa de la calle Thames al 1000, los diecisiete sabuesos de Interpol se le echaron encima y lo sorprendieron. “No le dimos tiempo para que se resista al arresto. Apenas vimos que estaba por ingresar al domicilio, decidimos reducirlo y esposarlo”, dijo un jefe policial a Télam. Los policías sabían que el tipo vivía en Argentina desde el año 2004, cuando se le dictó una orden de captura en Estados Unidos luego de un sangriento homicidio que había cometido en una noche de alcohol. En Argentina el hombre había formado pareja y había conseguido trabajo en un taller mecánico de Berazategui: su amor por las motos estaba intacto.

Cuando lo tuvieron bien sujetado, llegó la prueba definitiva: le levantaron la camisa. Era él. Su estómago no mentía. En letras grandes se leía su apellido, tatuado por sobre su ombligo, “Eischeid”. Y más abajo, “Hells Angels Arizona”.

Eischeid, que era Paul Merle Eischeid, se hacía llamar “Robert Tutokey” en Buenos Aires. Es que ya no podía usar su nombre real desde que el Tribunal Superior del condado de Maricopa –del estado de Arizona, en Estados Unidos- había dictado su captura.

Nacido hace 39 años en la ciudad de Council Bluffs, en Iowa, el Hell Angel había encontrado refugio en el fin del mundo escapando de su pasado. A pesar de que los Hells Angels ya no eran lo que habían sido (bastaba con recordar la paliza que le habían dado al cronista gonzo Hunter S. Thompson a propósito del libro que escribió sobre ellos en 1966, o el descontrol en que se había transformado el show de los Rolling Stones en Altamont, el 6 de diciembre de 1969, cuando fueron contratados para hacer de seguridad), Eischeid formó parte de la patota desde 1999 y se destacó entre los gordos más violentos.

El 27 de octubre de 2001 los Angels tomaban alcohol en un parador de mala muerte de la localidad de Mesa, en las afueras de la ciudad de Phoenix, en Arizona. Algunos jugaban al pool y otros alimentaban una rockola. Cynthia García, que también era de la patota, estaba más tomada que el resto y no quiso callarse cuando comenzó a criticar a sus compañeros. Los demás se miraron de reojo. Esa  gorda los tenía hartos. Eischeid juntó a un par y se la llevaron afuera. Ahí la acorralaron entre todos y le dieron biaba. Por bocona. Usaron sus manoplas, a las que recurrían cada vez menos desde que los tiempos habían cambiado, y la dejaron inconsciente. Luego, entre la curda y el resentimiento, decidieron que la García iba a pagar por todo lo mal que les caía. Cargaron su cuerpo desmayado y lo metieron en el baúl de su propio auto. Condujeron hasta los confines de una ruta oscura.

García no había vuelto en sí cuando la descargaron y comenzaron a apuñalarla entre todos. El cadáver sería descubierto algunos días más tarde.

A pesar de que dos años más tarde Eischeid y cincuenta de sus amigos fueron detenidos en medio de una gresca de motoqueros, tuvo suerte: le concedieron libertad vigilada. Le jugó a favor el trabajo fijo que todavía conservaba en la Charles Schawb, una consultora bancaria para la que trabajaba como corredor de bolsa. Por eso, cuando burló su libertad condicional supo que era una apuesta a todo o nada. La Justicia yanqui le había puesto precio a su cabeza (25 mil dólares) y lo había subido a su lista de los 15 Prófugos Más Buscados cuando, después de deambular por su país y por Canadá, Eischeid arribó a la Argentina en 2004, un par de meses después de darse a la fuga.

Después de la captura, el subcomisario Osvaldo Magnoli explicó que las autoridades estadounidenses tienen ahora sesenta días para hacer el pedido formal de extradición por vía diplomática. Mientras tanto, el Hell Angel se encuentra en el Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional Número 1 de San Isidro, a cargo de Sandra Arroyo Salgado.

Links:

– La historia en Perfil.

– Paul Merle Eischeid en America’s Most Wanted Fugitives.