Crimen y Castigo

Taringa marcha preso

Ésta es una noticia de rápida viralización, de eso no hay duda: la Sala VI Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional confirmó el procesamiento de los dos titulares de Taringa, la más grande pataforma nac & pop, que lleva cinco años online. El fallo, que en primera instancia dictó el Juzgado en lo Criminal número 4 de Capital Federal, fue ahora ratificado: la Justicia los encontró partícipes necesarios de la violación, repetida en 29 ocasiones, de la Ley 11.723 de Propiedad Intelectual. Conocen, según el fallo, la ilicitud de la maniobra y la permiten. De esta manera se marca jurisprudencia y se pronostica un futuro negro para la libre circulación de información en la Web. Pero eso no es todo: junto con el procesamiento, los taringueros fueron embargados por 200 mil pesos.

Ante el primer fallo, que además los intimaba “bajo apercibimiento de proceder a su inmediata detención” a eliminar los posts en los que se ofreciera la descarga de las obras denunciadas en esta causa, la defensa de los taringueros apeló, sosteniendo que “es imposible que determinen el contenido de las cargas y establezcan si violan los derechos de autor cuando diariamente, en promedio, se realizan veinte mil ‘post'”. La defensa de los taringueros dijo que la conducta de aquellos no encuadraba en la descripción del artículo 72, inciso “a”, de la Ley de Propiedad Intelectual, porque no realizaron ninguna de las acciones prohibidas (y penadas con prisión, de un mes a seis años): editar, vender o reproducir por cualquier medio una obra protegida. Y alegó que “nunca tuvieron la intención de ofrecer una herramienta multiplicadora de obras”. “Su actividad consiste en mantener activa la página en Internet que no aloja obras intelectuales en violación a la propiedad intelectual”. Pero también, “la circunstancia de que los imputados conozcan la posibilidad de que terceros afecten los derechos de autor, no significa que tengan voluntad para alentarlos”.

“Es imposible que establezcan si violan los derechos de autor cuando diariamente, en promedio, se realizan veinte mil posts y porque no tienen acceso al Registro Nacional de la Propiedad Intelectual para cotejarlo”, señaló la defensa. El 23 de marzo de 2009 se había eliminado del sitio el material que sirvió para hacer la denuncia, pero otro usuario lo volvió a subir el 19 de junio siguiente. “El esfuerzo por impedir la maniobra existió. La circunstancia de que los imputados conozcan la posibilidad de que terceros afecten los derechos de autor no significa que tengan voluntad para alentarlos”, explicaron los abogados de los acusados.

Pero la Cámara ratificó los procesamientos al considerar que los dueños de Taringa “conocían la ilicitud de la maniobra y la permitían”: “Los imputados a través de su sitio permitían que se publiciten obras que finalmente eran reproducidas sin consentimiento de sus titulares. Si bien ello ocurría a través de la remisión a otro espacio de Internet, lo cierto es que justamente tal posibilidad la brindaba su servicio”, opinaron los camaristas Julio Marcelo Lucini y Mario Filozof.

“Adviértase que si bien los autores del hecho finalmente serían aquellos que subieron la obra al website y los que ‘la bajan’, lo cierto es que el encuentro de ambos obedece a la utilización de la página, siendo sus responsables al menos partícipes necesarios de la maniobra y además claros conocedores de su ilicitud, por lo que el convenio que exhiben para pretender exonerarse de responsabilidad no podrá ser tenido en cuenta”, concluye el fallo.

Mientras tanto, “la comunidad taringuera” daba muestras de inquietud: “Si hace unos días nos enterábamos de las rivalidades que tenían con 4Chan ahora el oponente es mucho más serio y relevante”, se lee por ahí. “Ya ha comenzado la maquinaria a girar y la Ley Sinde a aplicarse con mano dura. Taringa! parece que será el primero en verse afectado por el huracán pero, espero equivocarme, otros muchos tan conocidos como éste (Vagos o SeriesYonkis) no tardarán en seguir el mismo proceso. Nubarrones negros se ven en el horizonte, la tormenta comienza a descargar…”.

Taringa no tiene películas ni música en sus servidores: todo está en Megaupload, Rapidshare, Mediafire y demás cíbergalpones. El sitio argentino es una biblioteca de links. Y lo que la justicia le pide a sus dueños es que fiscalicen sus contenidos y ejerzan la censura, a pesar de que en Taringa ya existe la opción para denunciar si algo está circulando de modo ilegal; es decir, ajeno al copyright.

El fallo completo, en Taringa.