Crimen y Castigo

Un día en la vida de Lucila Frend

Lucila Frend volvió a sonreír después de cuatro años. Y no es una forma de decir, sino una observación:  en ninguna de las fotos anteriores al día en que se conoció el veredicto absolutorio se la veía feliz. La angustia era una constante.

Después de un juicio largo y difícil, Frend fue declarada inocente del homicidio de su amiga y room-mate Solange Grabenheimer. El fallo del Tribunal Oral en lo Criminal II de San Isidro fue contundente en rebatir por completo la acusación que elaboró el fiscal Alejandro Guevara en mayo de 2007 y que llevó adelante desde entonces, durante una larga instrucción y un debate con muchas contradicciones.

La cita judicial para leer el veredicto estaba llamada para la hora doce y desde muy temprano se respiraba tensión en los tribunales. No sólo por Lucila Frend: el veredicto fue pronunciado en una sala más grande que el cuartucho donde se venía desarrollando el debate, e interrumpió durante dos horas la jornada en el proceso que se le sigue a Guillermo Bártoli y demás familiares de María Marta García Belsunce. (Bártoli y Horacio García Belsunce aprovechaban para tomar un cafecito en el bar de enfrente mientras se declaraba inocente a Lucila Frend. Unos minutos antes, Bártoli acertaba cuando aseguraba ante un amigo que no había elementos para condenar a la joven).

La lectura del fallo fue breve, pero intensa. El tono monótono, bajo y desvivido con el que el funcionario judicial arrastró estas palabras largamente esperadas contrastó con los sentimientos enérgicos que despertó el veredicto en el público. La familia Frend festejó con un grito de alivio que exorcizó años de angustia. La abuela se paró sobre una silla y, con los brazos al cielo, gritó “¡Inocente!”, mientras el padre, desde más atrás, se desquitaba rugiendo “¡Se acabó la mentira! ¡Se acabó la mentira!”. En frente, a muy poca distancia, la madre de Solange Grabenheimer lloraba desconsolada y la prima, Valeria Kohan, le gritaba a la ex sospechosa “¡Asesina! ¡Esto te va a quedar para toda la vida en tu conciencia!”. Es que en las gradas de la familia Grabenheimer se estaba viviendo un día muy oscuro, en el que la verdad de un crimen perfecto se alejaba una vez más. En el medio de las pasiones desatadas, el juez Luis Oscar Zapata pedía orden con severidad:  “¡Silencio, por favor! ¡Esto no es un circo!”.

Este audio, tomado al calor de los hechos, es elocuente:

Absolución de Lucila Frend

Después de abandonar el recinto, Lucila Frend se recluyó junto a sus más íntimos en el Colegio de Abogados de San Isidro, donde celebró la absolución y almorzó. En el hall del Colegio se la vio, por fin, relajada. “Fue una emoción muy grande, obviamente estábamos esperando este resultado porque soy inocente y no se pudo comprobar ninguna prueba a lo largo del juicio, justamente porque soy inocente”, dijo.

Lucila Frend

Poco antes, su hermana Jannine comentaba cómo había sido el día para los Frend: “Teníamos esa sensación de nervios en la boca del estómago, esto es algo que jamás habíamos vivido en nuestra familia”.

Jannine Frend

La sentencia es un documento minucioso y revelador de 168 fojas, donde se examina lo más importante del discurso de cada testigo y donde, punto por punto y con unanimidad, se disgrega la acusación contra Lucila Frend (click en “+” para agrandar y leer):

Fallo completo: el tribunal absolvió a Lucila Frend

Los periodistas fueron los invitados especiales de la cita. Los camarógrafos de la televisión retrasaron el inicio de la lectura peleándose por acomodar sus máquinas –aunque finalmente tuvieron que aceptar que quedara un solo canal en el recinto- y después persiguieron, como un fastidioso enjambre, a la absuelta Frend. Hubo también libretas y grabadores. Dos de los periodistas más informados dieron ante El Identikit su parecer, antes y después del evento.

El primero es Paulo Kablan, de C5N, que hablaba a poco de entrar a la sala de audiencias:

Y el otro es Mauro Szeta, de TN, que, después de la lectura, contaba cómo se había vivido desde adentro:

Links:

Lucila Frend en el programa de Santo Biasatti, después de su absolución.

Patricia Lamblot, la madre de Solange Grabenheimer, habla con C5N después del veredicto.