Crimen y Castigo

Natalia Gaitán: cuando la discriminación mata

I

Natalia tenía 27 años y trabajaba en un centro comunitario de la ciudad de Córdoba junto a su madre: provenía de un hogar humilde y laborioso. Tenía una relación sentimental con una chica menor que ella desde hacía un tiempo y ambas eran víctimas de distintas formas de discriminación. Pero la relación estaba consolidada y el amor era más fuerte. Sus amigos y familiares le decía “Pepa”, con el afecto cotidiano.

II

Pero el 6 de marzo de 2010 esa relación cambió para siempre. En la casa de barrio Parque Liceo 2ª Sección se generó una discusión entre el padrastro de su novia, Daniel Torres, y Natalia: él no soportaba la relación entre dos mujeres y no era la primera vez que discutían. Pero sí la última: el hombre buscó una escopeta que tenía guardada en la casa y  le disparó a muy corta distancia sin mediar palabras. Los perdigones dieron en el hombro y la axila de Natalia, con serio compromiso vascular.

El  impacto la derrumbo hasta el suelo y así la encontró su madre, Graciela Vásquez, que llegó avisada por los vecinos. Alterada y shockeada por la escena, su madre intentó que un móvil policial trasladara a su hija, pero fue en vano. Llamaron a una ambulancia para socorrer a Natalia, pero se demoró cerca de una hora. En esos minutos la chica se desangró y se esfumó un tiempo valioso que podría haber cambiado el desenlace. En el hospital fue operada, aunque no recibió el diagnóstico con la tecnología que la gravedad del caso requería porque los aparatos estaban rotos en el hospital. Pepa no soportó más y falleció producto de un hemoneurotórax, horas más tarde.

III

“La mataron como a un perro”, dijo su madre después de su muerte. La familia sólo pudo retirar el cuerpo cuando se encontraba ya en avanzado estado de descomposición: en la morgue el aire acondicionado y las heladeras tampoco funcionaban.

En febrero de este año el Concejo Deliberante de Córdoba aprobó una ordenanza para declarar el 7 de marzo como el Día Municipal de Lucha contra la Discriminación por Orientación Sexual e Identidad de Género, en homenaje a Pepa. Gaitán fue víctima de tres condicionantes sociales que la llevaron a la tumba: era lesbiana, pobre y discriminada.

A instancias del juicio, el presidente de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans (FALGBT), Esteban Paulón, habla del juicio y da su visión sobre la lesbofobia:

¿Qué marca este caso en el campo de la lesbofobia?
Este es un caso emblemático ya que la propia familia de la víctima no ha tenido inconvenientes en visibilizar la orientación sexual de su hija. Muchas veces, estos casos de violencia a personas que no son heterosexuales se inscriben como crímenes comunes por vergüenza, por desconocimiento o por otros condicionantes sociales que repercuten en que la familia reniegue de la propia condición de sus hijos. Sin embargo, el crimen de Natalia Gaitán, que era una milítate de un sector humilde de la ciudad de Córdoba, que trabajaba en un centro comunitario con su madre y que tenía abierta una relación con otra mujer, se convirtió en un primer caso en Argentina dondese ve claramente que la violencia y el asesinato están íntimamente relacionados con la condición sexual de la víctima.

¿Cómo llegan al juicio y que significa para el colectivo este caso?
El padrastro de su novia está encarcelado por el asesinato, ha admitido ser el autor material y es así como a poco más de un año se inicia en la ciudad de Córdoba el juicio oral. Nosotros estamos siguiendo muy atentamente el asunto y estaremos allí. Creemos que es una oportunidad muy importante, más allá de la condena al asesino, porque estamos planteando desde distintas organizaciones la incorporación de un agravante como “crimen de odio”, en este caso motivado por la orientación sexual de Natalia y también para visibilizar la necesidad que tenemos de que se apruebe rápidamente una reforma en el Código Penal por actos discriminatorios como este. Más allá de la aprobación del Matrimonio Igualitario, siguen existiendo casos de violencia hacia el colectivo de la diversidad, y en muchos casos, la discriminación mata. Por eso el Estado tiene que contar con las herramientas para penalizar estas causas. Este crimen puede ser un punto de partida para otros que puedan venir, por eso es importante que se condene al asesino por lesbofobia.

¿Manejan algún tipo de estadísticas o estos casos jamás se denuncian?
Jamás se denuncian, por distintos motivos. Estamos planteando con Naciones Unidas una serie de políticas públicas que trabajaremos con los candidatos presidenciales de todo el país para sumar compromisos acerca de temas relacionados con el acceso a la Justicia y la Seguridad, y la necesidad de que las fuerzas policiales puedan tomar estos casos y denuncias como “crímenes de odio” o crímenes basados en la orientación sexual, que es un dato indispensable para planificar la política pública. Por ejemplo, hoy una persona transexual que muere en un suicidio o asesinada es registrada como NN o con un nombre que no le pertenece, y eso hace desaparecer el caso. No hay ningún tipo de estadística y por eso creemos que el caso de Pepa es muy importante para implementar otras medidas que en otros países existen.

IV

La lesbofobia es un tipo de discriminación sexista hacia las lesbianas. El origen de este rechazo podría estar en que las lesbianas rompen el modelo de tradicional del patriarcado, ya que son económica y sexualmente independientes de los varones.

 

Links:

– Sobre el primer día del juicio.

– El caso en el blog Mujeres a Bordo.

Juan Pablo Robledo es egresado del Postítulo en Comunicación y Licenciatura en Periodismo en la Universidad Nacional de Rosario, y cursa la Licenciatura en Historia de la misma casa de estudios. Es columnista de la revista Rosario, su historia y región, colabora en el suplemento Señales, del diario La Capital, y es redactor en la sección policiales del diario El Ciudadano. Realizó esta entrevista en el programa “Feos, sucios y malos”, que se emite los lunes, de 21 a 23, por FM 103.3 Radio Universidad  de Rosario y los jueves, de 22.30 a 24 por AM 1300, Radio Nacional de Rosario.