Pesquisas

Cuádruple crimen de La Plata: el último día del Karateca con su novia

El detenido por el cuádruple crimen, Osvaldo Martínez, reconoció en su declaración que el último día que su novia, Bárbara Santos, estuvo con vida “hicieron el amor” y que horas después estuvo en una “casa de citas”.

La admisión, que sorprendió a los investigadores, fue realizada por Martínez como un hecho más que él podría probar con relación a sus actividades en las horas previas al asesinato de su novia, la madre de ésta, Susana De Barttole, su hija Micaela Galle y la amiga de ellas, Marisol Pereyra.

El cuádruple crimen fue cometido, como se sabe, en torno de la medianoche del sábado 26 y las primeras horas de la madrugada del domingo 27. Y Martínez contó ante el fiscal del caso, Alvaro Garganta, minuciosamente todo lo que hizo el viernes 25 y esos dos días.

Así, contó que el viernes fue el cumpleaños 29 de Bárbara y que pasó toda la tarde con ella en la casa de las mujeres, en La Loma, jugó con Micaela a “la carrera de mente” y se quedó hasta las diez de la noche. Había llevado una torta y un ramo de flores.

Según su relato, a la noche de ese día fueron con Bárbara a su casa, en Melchor Romero, ya que Micaela se quedó con su abuela. “Y en la madrugada hicimos el amor”, declaró ante el fiscal.

Martínez también dijo que Bárbara se volvió en la mañana del sábado a su casa.

Y al entrar en detalles sobre la noche de los crímenes, afirmó que el sábado, a las 21, estuvo en “una casa de citas”, donde una mujer “le hizo sexo oral”, indicando que esa visita a ese lugar se podía corroborar.

Martínez declaró que de la casa de citas se fue a su casa en Romero, que a las 22:15 le contestó un mensaje de texto a Bárbara y le contó que estaba viendo la película “Agente Salt”, que protagoniza Angelina Jolie, por un canal de cable. Y que se quedó dormido, levantándose a la madrugada a entrar el auto a la cochera.

En ese sentido cabe recalcar que hay testigos que afirman que lo vieron ingresar con el auto. Algunos refieren que de manera violenta y otros afirman que lo hizo normalmente.

También contó que a las 9:30 del domingo habló con su hermano por teléfono y que más tarde cuando salía con su auto de su casa, lo interceptó una camioneta policial cuyos efectivos le contaron la masacre, y dijo que él mismo les permitió ingresar en su casa para que retirasen elementos que pudieran ser importantes para la causa.

Fuente: diario El Día, 1° de diciembre de 2011