Pesquisas

Triple crimen de Rosario: en busca de la verdad

“Un mes atrás estábamos haciendo una de  las peores compras de nuestras vidas: no era en el shopping, tuvimos que recorrer una galería de féretros para elegir el cajón de nuestro hijo”, dijo el padre de uno de los tres jóvenes asesinados por error el primer día de este año, frente a los Tribunales de la ciudad de Rosario y junto a diferentes organizaciones sociales, para exigir justicia.

En la madrugada del 1º de enero tres jóvenes militantes del humilde barrio Moreno, ubicado en la zona sur de Rosario, fueron asesinados bajo unas ráfagas de balas a sangre fría y sin mediar palabras. Los muchachos vivían en el barrio y eran Jeremías “Jere” Trasante, de 17 años; Claudio “Mono” Suárez, de 19; y Adrián “Patón” Rodríguez, de 21. Los tres eran militantes sociales de la Agrupación 26 de Junio del Frente Darío Santillán y estaban esperando bajo el caluroso manto de oscuridad de la noche a unas amigas para salir a festejar en inicio del año 2012. Aquella era una charla más de las innumerables que intercambiaban cotidianamente.

Según algunos testigos, cerca de las tres y media de la madrugada del 1º de enero tres desconocidos ingresaron al club cruzando el descampado hacia una de sus entradas laterales. Caminaron sin llamar la atención frente a los pibes, cerca de un árbol, y les preguntaron: “¿Dónde está el Negro Exequiel?”. Pero ni siquiera les dejaron decir una palabra: el muchacho de apellido Trasante fue el primer blanco, masacrado con ocho balazos. Después el asesino que portaba una metralleta FMK3 liquidó a los otros dos, que intentaron escapar pero terminaron en un charco de sangre.

A lo largo del mes de enero se realizaron diferentes movilizaciones a nivel nacional para exigir justicia y esclarecimiento por este triple crimen, y hubo algunos avances en la causa. La primera gran manifestación fue el 6 de enero y cerca de mil quinientas personas marcharon desde los tribunales provinciales hasta la sede de Gobierno de la Provincia de Santa Fe. Luego los familiares de las víctimas se reunieron con autoridades y funcionarios estatales. “Tenemos la sensación de que esto no tendría que haber pasado. Había cosas que se sabían y esto se podría haber evitado”, dijo uno de los allegados a las víctimas.

El 11 de enero la ministra de Seguridad Nilda Garré recibió en Buenos Aires a los familiares y a los amigos de los jóvenes asesinados. “Fue una reunión muy dolorosa con los familiares de los tres chicos asesinados de forma realmente canallesca en Rosario. Los familiares nos transmitieron todos los problemas que tenían y la falta de protección que siguen padeciendo”, expresó Garré al final del encuentro, al tiempo que el Ministerio de Justicia ponía a disposición de las familias un equipo de abogados para seguir la causa.

Sospechosos en la mira

El 14 de enero en la localidad de Santa Elena, del departamento de La Paz de Entre Ríos, varios agentes policiales pararon a un hombre. “Buenas noche, señor”, le dijeron, “¿podría indentificarse?”. Sin levantar sospechas, el tipo se identificó como Sergio Fernández: era una identidad falsa y fue detenido como el principal sospechoso de la matanza, Gustavo “el Quemado” Rodríguez, que se encontraba en ese lugar recorriendo centros comerciales junto a pareja.

Hace unos días, la policía acudió por la madrugada a la esquina de Biedma y Francia y encontró a un joven de 23 años baleado en la calle. Parecía un hecho aislado. El muchacho fue trasladado al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez con una herida de arma de fuego en el abdomen y allí pudieron saber de quién se trataba: Brian Isman S., apodado “Pescadito”. Era uno de los prófugos que la Justicia buscaba por la triple matanza.

Cuando se cumplió un mes de la masacre fue detenido en pleno centro rosarino Daniel Alejandro Delgado, conocido en el mundo del hampa como “Teletubi”: varios testimonios y otras pruebas judiciales lo señalan como uno de los presuntos ejecutores materiales del triple crimen.

“Nos cambió la agenda”

Bajo el sol del mediodía del primero de febrero, Eduardo Trasante, padre de Jeremías, decía: “Cómo hombres de Dios, estamos orando por la Justicia y eso está teniendo efecto porque unos de los que está relacionado con el crimen ya está arrestado. Como todo diablo, sabemos que va a hacer uso y abuso de la mentira para salir libre”. Luego, bajo un manto de emoción, concluyó: “Si bien esta experiencia es dolorosa y nos cambió la agenda, no hemos sepultado a nuestros hijos, sino que los hemos sembrado para que no haya más muertes de pibes y para que haya justicia para Patón, Jere y el Mono y para todos los casos que quedaron impunes”.

Juan Pablo Robledo es egresado del Postítulo en Comunicación y Licenciatura en Periodismo en la Universidad Nacional de Rosario, y cursa la Licenciatura en Historia de la misma casa de estudios. Es columnista de la revista “Rosario, su historia y región”, colabora en el suplemento Señales, del diario La Capital, y trabajó en la sección policiales del diario El Ciudadano. Visitá su blog, Papeles con historias.