Crimen y Castigo

Carlos Carrascosa: “No le tengo miedo a la muerte”

Pasaron diez años. Carlos Carrascosa -que, a propósito de la efeméride, dice estar viviendo un calvario– recibió la visita de amigos en el penal de Campana; el resto de la familia fue al cementerio y a la misa realizada por los diez años del crimen de María Marta García Belsunce. El viudo está tras las rejas desde el 19 de junio de 2009, acusado de ser el coautor del crimen de su mujer. “No le tengo miedo a la muerte, ni acá ni afuera. El único objetivo que me queda es saber quien mató a María”, dice en el penal en el que todas las mañana produce y conduce un programa de radio. Nunca antes había pensado en hacer algo relacionado con el periodismo ni tampoco en escribir un libro. Pero hoy sus horas en el penal pasan entre la radio y la redacción de su biografía. La familia de María Marta lo visita con frecuencia. Y aunque el viudo trata de no hablar en lenguaje tumbero, hay palabras que fueron incorporadas a su vocabulario.

Desde la cárcel, Carrascosa sigue sosteniendo su inocencia y reclama que se investigue antes de que prescriba la causa, lo que ocurrirá en sólo dos años, mientras el expediente (disponible online) continúa engordando. “Yo quiero que se sepa quién mató a mi mujer. Si yo estoy condenado por ser coautor, por qué no se investiga. Hay tres muestras de ADN que no sabe de quiénes son. En dos años la causa prescribirá y si el asesino dijera ‘fui yo’, ya no le podríamos hacer nada”, sostiene sin levantar la voz, vestido con una campera azul marino y jeans remendados. María Marta quien le compraba la ropa. Hacía 32 años que estaban juntos y no habían tenido hijos. Según el viudo, eso los unió más. Desde la cárcel, Carrascosa recuerda que se complementaban muy bien: “ella planificaba mis impulsos”, dice.

La primera vez que la vio, María Marta tenía 8 años. A los 18 se pusieron de novios y un año después se casaron. “Trabajabamos juntos, con la promesa de que cuando volvíamos a casa no se hablaba más de trabajo . Cuando nos jubilamos nos fuimos a Carmel, nuestro nido de retiro, y es increíble en lo que terminó todo”, sostiene el viudo. El 27 de octubre de 2002 María Marta fue asesinada en su casa de ese country. En 2007 Carrascosa fue absuelto del homicidio pero condenado por el encubrimiento del crimen, y en 2009 un tribunal de Casación bonaerense revirtió el fallo y lo condenó a perpetua por considerarlo couator del homicidio.

Él siempre se dijo inocente. “Ella debe estar revolcándose en la tumba porque yo no sé quién la mató. Esto algo que no entra en ninguna imaginación… estoy acusado de matar a la persona que más quise en mi vida…”. Dice. Y su mirada se pierde más allá las rejas.

María Helena Ripetta trabaja en el Diario Crónica y también escribió en los diarios Crítica de la Argentina, Perfil y La Nación. Estudió en la Universidad Nacional de La Plata y realizó el master de Peridismo del diario La Nacion y la Universidad Di Tella.