Pesquisas

De anarquistas y periodistas

Por Alan Ulacia.

Llamo por teléfono a la Secretaría del Consejo General de la Federación Obrera Regional Argentina (FORA), ubicada en La Boca.

Disco, suena.

– Hola, ¿qué tal? Soy periodista, tengo que escribir una nota para elidentikit.com relacionada con el tema de los coches que fueron incendiados acá en Buenos Aires, pero para no quedarnos sólo en eso, en la supuesta cosa delictiva del hecho, sino más bien para ver en profundidad las posiciones del anarquismo, ¿entendés?
– Bueno, mirá – responden –. En principio, tengo que decirte que para hacer cualquier testimonio o declaración pública, tendría que llevar primero la cuestión a la asamblea, pero te puedo adelantar que no nos interesa mucho.
– Claro – sigo–. Yo te digo porque me contacté con varias organizaciones y me dijeron que el concepto de “violencia política”, en este caso, no es del todo adecuado para hablar de los modos de la militancia anarquista. Quería aclarar esas cuestiones, no sólo quedarme con lo superficial y amarillista, eso.
– Bueno, yo lo llevo a la asamblea –dicen y por el tono notamos que han aceptado que tenemos real interés, que quizá tengamos una mínima chance–,  pero vas a tener que esperar hasta la semana que viene para una respuesta. Pasame algunos datos de contacto tuyos. Los doy.

Esperaré nomás a la semana que viene para ver qué decide la asamblea de la Secretaría del Consejo Federal de la ácrata FORA, y actualizar información, o no.

Pero antes repaso los hechos: durante febrero y marzo de este año fueron incendiados en la ciudad de Buenos Aires más de 50 autos de alta gama. Los barrios: Caballito, Villa del Parque, Almagro, Liniers y Pompeya. Las hipótesis: 1) un hábil y laborioso piromaníaco, 2) una banda de delincuentes, con el móvil “distracción”, y así perpetrar otros delitos, 3) una movida política para poner en duda las capacidades operativas de la Metropolitana, 4) anarquistas…

Esta última hipótesis es la más seductora.

Y no se trata (sólo) de un pálpito romántico, sino que también hay pistas: los ataques se los atribuyen dos organizaciones ácratas, mediante publicaciones electrónicas en sus blogs: Los Amig@s de la Tierra y el Núcleo Indomable por la Expansión del Fuego. Ambas organizaciones se identifican con la europea “FAI”, Federación Anarquista Informal.

La huella se solidifica gracias a un comunicado de Los Amig@s de la Tierra fechado el 24/06/12: “Ataque directo a la propiedad, atentado contra la autoridad, destrucción del Estado/Capital, ningún dialogo con el Poder, no hay tregua, la guerra social es ahora (…) También nos responsabilizamos por el ataque incendiario a un coche de la Empresa de seguridad “Prosegur” en el pasaje Laplace y Campana (Villa del Parque); y por la quema de cinco autos de alta gama: un automóvil en Larrea y Paraguay (Recoleta), una camioneta en Gral. Rivas y Condarco (Villa del Parque), una automóvil en Tinogasta y Allende (Villa devoto), un automóvil en Lavallol y Nueva York (Villa Devoto), y una camioneta en Nazarre y Bahía Blanca (Villa Devoto)”.

Entonces escribo a varios grupos y publicaciones anarquistas unos cuantos mails, para conocer sus posturas y con suerte sonsacar algún dato relevante. De modo que Liberación Total, Rojo Oscuro, El Sol Ácrata, Juventud Anarco-Comunista (JAC), Cruz Negra y el Frente de Estudiantes Libertarios (FEL) son algunas de las coordenadas que tipeo. Hasta que Hotmail bloquea la cuenta por “uso indebido”.

De todos modos, entre el frío silencio que produce nuestro membrete periodístico y los anticuerpos de la web aparece lo siguiente: una escueta respuesta de un colectivo cultural relacionado con el anarquismo: “gracias por escribir”, responden, sin mayúsculas, quizá porque el anarquismo tampoco crea en la jerarquía entre las letras. “personalmente, no encuentro el punto de contacto entre el anarquismo y la cobertura de noticias relacionadas con el crimen. creo que eso que llaman ‘violencia política’ es un hueso duro de roer, un tema complejo. no creo estar en condiciones de aportar algo consistente al respecto. salud”. A lo que respondemos: “Gracias por responder. ¿Eso que, según ustedes, ‘nosotros’ llamamos ‘violencia política’ es un concepto erróneo cuando nos referimos al lenguaje anarquista? ¿Ya de por sí el termino ‘política’ implicaría autoridad, jerarquía?”.

Nada… Ni siquiera en no deseados.

Herido el orgullo, con la culposa sensación de haber profanado un templo sagrado, activo una vieja tecnología: pongo el cuerpo. Rumbeo a los locales anarquistas de Buenos Aires.

Sobre la calle Ramírez de Velazco, en Villa Crespo, está la Biblioteca Popular José Ingenieros, una de las últimas trincheras del anarquismo porteño. Abre únicamente los miércoles de cuatro a ocho de la noche. Voy. Sobre la puerta, al lado de una placa que reza “Fundada el 1 de julio de 1935”, se luce un afiche de la presentación de un libro que trata acerca de la Semana Trágica, con presencia y prólogo de Osvaldo Bayer. Toco la puerta varias veces, y si bien adentro hay faena antropomórfica, nadie responde. Deben estar cansados de que los visiten en clave exótica. Toco la retirada, también, con la misma sensación que debe sentir un etnólogo rechazado por los Qom. Aunque tal vez la auto-marginación sólo sea cosa mía, o peor, una condición sine qua non del cronista.

Podría probar escribiéndole a Bayer, pero debe estar muy alejado de la cuestión insurreccionalista y de autos incendiados. En eso escucho una voz.

– Esperá –me dice.

– Sí, ¿qué tal, cómo anda?

– ¿A quién buscabas? ¿Venís por el Archivo?

– No, soy periodista

– Y venís por la boludez de los autos incendiados…

– Más o menos. Pero me gustaría…

– Mirá, acá estamos en cosas más chicas, intentando arreglar este edificio que se nos cae a pedazos. Además somos especifistas, con los insurreccionalistas tenés que hablar vos, quizá en la FORA te den bola.

Y se cierra la puerta.

Tácticamente retrocedo un paso y entonces llamo a la FORA.

Por el momento, crónica fallida.

Alan Ulacia estudió en Ciencia Política en la Universidad de Buenos Aires. Es escritor y periodista.