Crimen y Castigo

Inesperado nuevo capítulo en el juicio de Amanda Knox: vuelven a acusarla

“No quiero escapar del nuevo proceso que me espera, pero no volveré a Italia porque no lo entiendo”, dijo Amanda Knox según su abogado, Luciano Ghirga, que se reunió con ella en días pasados en Seattle.

Foxy Knoxy, acusada de la muerte de su roommate británica Meredith Kercher en 2007, condenada junto a su ex novio Raffaele Sollecito en 2009 –a 26 y 25 años, respectivamente- y absuelta por un tribunal de apelaciones en 2011, deberá volver a pasar por el largo camino de un nuevo juicio, según lo que en marzo pasado ordenó el tribunal superior italiano. Esta corte señaló que el juicio anterior padeció “defectos, contradicciones e inconsistencias” y acogió el recurso de la fiscalía y de la familia Kercher, donde se pide anular la absolución dictada en segundo grado el 3 de octubre de 2011.

Amanda Knox viene de publicar Waiting to be heard. A memoir, una autobiografía por la que recibió un adelanto de 3,8 millones de dólares y el saludo de la crítica internacional (“La estudiante de Seattle ha tenido suficiente tiempo para pulir su prosa y el resultado es un recuento intrigante del trauma de dejar los mejores años de la vida en una cárcel de provincia en Italia, a la buena de los por ella señalados como inútiles investigadores”, dice la reseña del diario The Guardian).

El crimen ocurrió en Perugia –donde las dos chicas compartían el programa Erasmus, para estudiantes extranjeros- y se convirtió en un caso de alta resonancia en cuatro países: Italia (donde se dieron los hechos), Inglaterra (donde vive la familia de la víctima), Estados Unidos (de donde había llegado Amanda Knox) y Costa de Marfil (tierra de origen de Rudy Guede, hoy el único condenado, que atraviesa una pena de 16 años de cárcel luego de elegir un juicio abreviado).

“Me presenté a 86 vistas y en decenas de veces me presté a declarar, ¿qué otra cosa debería decir o hacer?”, le dijo Knox a su abogado. “Ella no entiende cómo puede ser que en un proceso una cosa sea negra en un primer momento, después blanca y ahora de nuevo negra”, contó él después.

La reconstrucción de los hechos realizada por los fiscales –que ahora vuelve a ser valorada por el alto tribunal- establece que Kercher no quería participar en un juego sexual, por lo que, supuestamente y mientras Sollecito la sostenía, Guede la violó y Knox la apuñaló 43 veces. Todos habrían actuado bajo efectos de drogas. En cambio, Amanda sostuvo que esa noche estuvo en casa de Raffaele, donde vieron la película Amèlie, fumaron marihuana y tuvieron sexo.

El tribunal supremo ha sido muy crítico con todas las conclusiones del juicio de apelación: impugnó en su sentencia que no se analizó una huella de sangre en un cuchillo encontrado en la casa de Raffaele Sollecito, que ha sido considerado el arma del delito; y lamentó que no se adoptara como prueba el diario de Knox, que podría llegar a demostrar su presencia en la escena del crimen. El tribunal además discutió la hora de la muerte de Meredith, y propuso que no debería ser fijada entre las 21 y las 21:30, como sostuvo el “poco fiable Rudy Guede”, sino dos horas más tarde, cuando tres vecinos escucharon “un grito desgarrador”.