Pesquisas

Cuádruple crimen de La Plata: una nueva versión de la masacre

Osvaldo Martinez y Barbara SantosPor Fernando Tocho

El jueves 24 de octubre, un detenido que compartió celda con Javier Quiroga en la Unidad 34 de Melchor Romero declaró ante la Fiscal Ana Medina en la fiscalía Número 1 de La Plata. Lo hizo en el marco de la investigación por falso testimonio iniciada en 2012 por una denuncia realizada por Marcelo Mazzeo, uno de los abogados de Osvaldo Martínez. La causa a la que Medina le dio curso apunta a determinar si Marcelo Tagliaferro, el testigo en la causa del cuádruple crimen, mintió en su declaración testimonial.

La masacre ocurrió entre la noche del 26 de noviembre de 2011 y la madrugada del 27, cuando cuatro mujeres fueron asesinadas a golpes y puñaladas en el departamento número 5 del 467 de la calle 28 de La Plata. En su relato -que duró más de dos horas-, el detenido contó que convivió en el mismo pabellón con Javier Quiroga, alias la Hiena, durante cinco meses y que este llegó allí luego de intentar suicidarse cortándose una vena en la Alcaidía Roberto Pettinato.

Oscar Peña Devito tiene sesenta años y está alojado en Melchor Romero desde hace más de diez. “Yo hablaba con Quiroga, hasta que un día él me contó la modalidad de los delitos”, explicó.

Además dijo que los internos tenían miedo de que se lastime porque Quiroga era un “preso mediático”. En su declaración testimonial, Devito contó que la Hiena le dijo que esa noche una persona salió del departamento y efectivamente golpeó el auto del remisero tal y como el conductor dijo, pero no fue Osvaldo Martínez sino un amigo y ex vecino de Quiroga en el barrio La Granja, cuyo nombre es Carlos Daniel Videla. Según Devito, esta persona -un aparente nuevo cómplice de la matanza- fue a visitar en dos ocasiones a Quiroga a la cárcel.

Según los dichos de este testigo, Quiroga se presentó el sábado 26 de noviembre de 2011 las 20:30 en el departamento de Susana De Barttole, donde fue recibido por ella. Ya había hecho varios trabajos en el domicilio (se desempeñaba como albañil, techista, pintor, plomero y otros oficios) y con el correr de los trabajos, había entablado una buena relación con De Barttole.

Devito le contó a la fiscal Medina que Quiroga se iba a encontrar con la señora a solas para robar algo de dinero, y teniendo en cuenta que él conocía los movimientos en la casa, luego la iba a matar. Pero no esperaba que ella estuviera con su hija y su nieta -Bárbara Santos y Micaela Galle-. “Quiroga nunca me dijo que estaba drogado, posiblemente pudo haber actuado a sangre fría”, dijo Devito. Y agregó que Quiroga, Susana y Bárbara tomaron mate y charlaron, y fumaron entre tres y cuatro cigarrillos. Luego, esperó el momento en que se dispersaron. “Ese momento se da cuando Bárbara se va a duchar y Micaela se va a su cuarto”, contó.

Devito explicó que Quiroga tomó el palo de amasar y le dio dos golpes a Susana en la cabeza, dejándola desvanecida sobre la mesa. Luego tomó una cuchilla de la mesada y se dirigió al baño, en busca de Bárbara, que se defendió y lo rasguñó. De hecho, ella logró sacarle la cuchilla y llegó a cortarlo en una de sus manos. Según lo expuesto por Devito, Quiroga le dijo: “Pero le saqué la cuchilla y la re cagué a puñaladas”. Siguió Devito: “Él notaba que la nena tenía el celular en su mano y después de asesinar a Bárbara fue a buscarla. Cuando Quiroga entró a la habitación de Susana, la nena estaba intentando comunicarse con alguien. Ahí es que primero le corta el cuello y después le da varias puñaladas”.

Devito continuó relatando que después de esto, Quiroga notó que Susana se estaba reponiendo de los golpes y que fue a atacarla, aunque ella logró rasguñarlo. El ex compañero de celda dedujo que afuera del departamento se encontraba el cómplice: “Calculo que en ese momento ingresa y fue él quien revisó toda la casa buscando plata. Quiroga me dijo que se llevó 1700 pesos y que con parte de esa plata se fue de putas y el otro se tiene que haber llevado la misma cantidad”. El relato consta de catorce carillas y da cuenta de que en la masacre hubo un solo autor material: “Yo pienso que Videla debe haber entrado cuando Quiroga le avisó que ya había hecho todo”, dijo Devito. Y también explicó que para él la marca de media zapatilla en el lugar de los hechos puede pertenecer a Videla.

Javier Quiroga, alias la HienaSobre la llegada de Marisol Pereyra, Devito contó: “Cuando llega Marisol Pereyra, Videla sale a recibirla en cuero porque posiblemente tenía alguna ropa fácil de reconocer. La hace pasar y cuando le da la espalda, para mí él le pega una trompada y hace que ella caiga al piso, y su cabeza impacta contra una mesa de vidrio, luego es Quiroga quien la remata a puñaladas”.

“Quiroga me dijo que a Bárbara fue a la que más puñaladas le dio porque ella se resistió y lo cortó”, agregó Devito. Según este detenido, Quiroga también negó conocer a Marcelo Tagliaferro y a Osvaldo Martínez -el Karateka-, a quien desvinculó totalmente de los hechos.

Cuando le preguntaron por qué decidió declarar, Devitó contó que no soportaba quedarse en silencio: “Me decidí a declarar porque estaban culpando a alguien que no tenía nada que ver”.

Con estos datos la Fiscal Ana Medina podría llamar a prestar declaración indagatoria a Marcelo Tagliaferro, que podría haber visto esa noche a Videla y no a Martínez, como él mismo declaró. Luego, habrá que cotejar si Videla y Martínez son parecidos y si eso pudo haber generado una confusión.